Book Synopsis
Estamos viviendo en una época en la que innumerables personas se sienten abrumadas por
la vida. Algunos viven con un miedo constante al futuro, otros están cargados de ansiedad
por circunstancias que no pueden controlar. Muchos luchan con la ira, mientras que otros
llevan resentimiento porque las personas han fallado en cumplir sus expectativas.
Como hijos de Dios, a menudo asumimos que deberíamos manejar la vida mejor que el
mundo que nos rodea. Sin embargo, la realidad es que muchos cristianos enfrentan el mismo
estrés, debilidad y frustración que aquellos que no conocen a Dios. Pero esto nunca fue el
diseño de Dios. Nuestra relación con Él está destinada a traer poder, fortaleza e influencia
divina a nuestra vida cotidiana. En lugar de caminar en triunfo, demasiados creyentes se
sienten vulnerables, impotentes y derrotados.
Esto revela una realización que no podemos ignorar. Debe haber algo sobre nuestra relación
con Dios que aún no hemos llegado a comprender completamente. En algún lugar, se está
perdiendo una conexión vital con la poderosa mano de Dios.
La Escritura nos muestra que la clave para reinar en la vida está directamente vinculada a la
justicia. Sin embargo, nuestro concepto de justicia a menudo queda corto frente a la
realidad espiritual que Dios pretende. Existe un orden del Reino—una alineación de gracia y
justicia—que desbloquea la verdadera victoria para el pueblo de Dios.
La respuesta comienza con una nueva mirada a la justicia:
Si Dios realmente vive dentro de nosotros, entonces nuestras vidas deberían mostrar evidencia
innegable de Su poder. Entonces, ¿por qué tantos todavía viven por debajo de su llamado?
¿Qué nos falta?
“Porque si por la ofensa de uno solo reinó la muerte por uno, mucho más los que reciben la
abundancia de la gracia y del don de la justicia reinarán en vida por medio de uno,
Jesucristo.” — Romanos 5:17